sábado, 25 de julio de 2015

Soñé contigo esta noche de Paul Verlaine


Los dejo con un poeta francés. 

Soñé contigo esta noche

Soñé contigo esta noche:
Te desfallecías de mil maneras
Y murmurabas tantas cosas...

Y yo, así como se saborea una fruta
Te besaba con toda la boca
Un poco por todas partes, monte, valle, llanura.

Era de una elasticidad,
De un resorte verdaderamente admirable:
Dios, ¡qué aliento y qué cintura!

Y tú, querida, por tu parte,
Qué cintura, qué aliento y
Qué elasticidad de gacela...

Al despertar fue, en tus brazos,
Pero más aguda y más perfecta,
¡Exactamente la misma fiesta!

Paul Verlaine


Laberinto de Verónica Volkow


los dejo con una poeta mexicana.


     Laberinto


Con mi vida escribo
la huella de una estrella,
un laberinto que encendida ando. 
Sumergida en la sombra
mirada plena,

Hay un vuelo que abre
la luz en lo interno
un caminar sensible,
y cuidado
del corazón despierto.

Verónica Volkow

Amantes de Alejandra Pizarnik


Que tal los versos de una mujer.

        Amantes

una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío.

Alejandra Pizarnik
      

Aquí de Octavio paz


Un corto poema de un mexicano


    Aquí

Mis pasos en esta calle
Resuenan
En otra calle
Donde
Oigo mis pasos
Pasar en esta calle
Donde
Sólo es real la niebla.


Octavio paz

Pequeña elegía de Raúl Gómez Jattin


Obra de un poeta colombiano.

        Pequeña elegía 


Ya para qué seguir siendo árbol
Si el verano de dos años
Me arrancó las hojas y las flores
Ya para qué seguir siendo árbol
Si el viento no canta en mi follaje
Si mis pájaros migraron a otros lugares
Ya para qué seguir siendo árbol
Sin habitantes
A no ser esos ahorcados que penden
De mis ramas
Como frutas podridas en otoño.


Raúl Gómez Jattin

Doloras de Ramón de Campoamor


Versos de un poeta español. 

          Amor y gloria

¡Sobre arena y sobre viento
Lo ha fundado el cielo todo!
Lo mismo el mundo del lodo
Que el mundo del sentimiento.

De amor y gloria el cimiento
Sólo aire y arena son.
¡Torres con que la ilusión
Mundo y corazones llena;
Las del mundo sois arena,
Y aire las del corazón!

Ramón de Campoamor

El ángel de William Blake


Poesía Inglesa.   

          El ángel

Sueño soñado, ¿significado?
Yo era una virgen con un reinado,
Un ángel bueno a mí me cuidaba,
(¡Maldito lloro a nadie encantaba!)


Lloraba noche, lloraba día
Él mis lágrimas recogía
Lloraba día, lloraba noche
Yo le ocultaba muy bien mi goce.


La mañana se sonrojó
Sacó él sus alas y voló.
Sequé mi cara, armé el temor:
Escudos, lanzas, diez mil o mayor.


Pronto mi Ángel ha regresado:
Yo estaba armada, él vino en vano;
Pues el tiempo joven ya voló
Y así mi cabello encaneció.

 William Blake

Despedida de Borges


Poesía de un argentino brillante.   

Entre mi amor y yo han de levantarse
Trescientas noches como trescientas paredes,
Y el mar será una magia entre nosotros.


No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
Noches esperanzadas de mirarte,
Campos de mi camino, firmamento
Que estoy viendo y perdiendo.
Definitiva como un mármol
Entristecerá tu ausencia otras tardes.

Borges 


Yo sé un himno gigante y extraño de Gustavo Adolfo Bécquer


Los dejo con la magia de un bello poeta español.

              Yo sé un himno gigante y extraño


Yo sé un himno gigante y extraño
Que anuncia en la noche del alma una aurora,
Y estas páginas son de ese himno
Cadencias que el aire dilata en las sombras.

Yo quisiera escribirle, del hombre
Domando el rebelde, mezquino idioma,
Con palabras que fuesen a un tiempo
Suspiros y risas, colores y notas.

Pero vano es luchar, que no hay cifra
Capaz de encerrarle y apenas, ¡oh hermosa!
Si, teniendo en mis manos las tuyas,
Pudiera, al oído, cantártelo a solas.


Gustavo Adolfo Bécquer

Peros de Mario Benedetti


El siguiente es un poema de un admirable poeta uruguayo.


       Peros

Las circunstancias / tiempo en carne viva /
Ponen a nuestro alcance pena y goces
Pero
Más de una vez nos llevan a remolque

Amor es más que un juego o un diluvio
Es el cuerpo y el alma a la intemperie
Pero
Si se va la lujuria ya no vuelve

El trabajo es un bálsamo / un compás /
Gracias a él lidiamos con las horas
Pero
Hay un ocio final que no perdona

La vida puede ser un vendaval
Que sacude mis sueños y tus duendes
Pero
La vida tiene obligación de muerte.

Mario Benedetti